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9 de junio de 2013

El Rey de París no pierde la Corona



Cuarta final entre españoles en Roland Garros, octavo final para Rafael Nadal, la oportunidad de ganar un Grand Slam para David Ferrer. Los focos de todo el mundo puestos en París, en la Philippe Chatrier, en la bendita arcilla parisina. Un país orgulloso de tener a sus dos mejores tenistas en la final.




La felicidad no podía ser completa, uno de nuestros dos guerreros se tenía que quedar a las puertas de la gloria. La cruz le tocó esta vez a un Ferru gigante, que ha hecho un torneo espectacular, sin ningún pero, sólo ha tenido la mala suerte de tener enfrente en la final a Rafa, según el propio David: “El mejor de todos”.



Todo lo que se pueda decir del partido de Nadal hoy sería poco, desde el primer momento, jugó largo y dio derechas imposibles para uno de los mejores sino el mejor restador del circuito, David Ferrer. El de Jávea salió a la pista a luchar y convencer a todos que era posible vencer al rey de la tierra batida, pero Rafa tenía una cita con la historia a la que no iba a faltar. Dos horas y 16 minutos. Tres sets: 6-3, 6-2 y 6-3. 59 partidos ganados en la tierra batida de París. Ocho Roland Garros. Primer tenista en conseguir ocho veces un ‘Grande’. El rey de la tierra batida. El rey de París. La Leyenda: Rafael Nadal.




David se puso con un 3-2 a favor en la primera manga, pero a partir de ahí comenzó el show de Rafa, dejando un 6-3 en el set inicial y un 3-0 en el segundo. Llegando a colocar en el marcado un 5-1, Ferru logró ganar un segundo punto en esa manga, pero el 6-2 ya era una realidad y el desenlace de la final ya estaba escrito. Aún así, pudimos ver el mejor intercambio de golpes entre ambos tenistas, 29 en total que acabó llevándose el de Manacor y se pudo leer en los labios de David: “Lo de este tío es increíble”. 

Sirviendo para ganar el partido, Rafa hizo un gran primer saque que resto Ferrer pero hoy era el día de Nadal que con una gran derecha cruzada a contrapié se coronaba por octava vez en París.


La clave del partido puede ser el mal porcentaje de puntos ganados del alicantino con sus segundos servicios, tan sólo un 25%. Un dato que te hace perder no solamente un partido sino una final, porque Rafa no perdona. 


La anécdota, el espontáneo que saltó a la pista con una máscara y una bengala reivindicando cuestiones políticas francesas.


Nueve finales en 2013, siete de ellas conquistadas. Su duodécimo Grand Slam, su 57º torneo vencido, 42 de ellos sobre la tierra batida. Durante estos días mucho se ha escrito pero me quedo con esta frase: ‘El tenis en tierra batida es un deporte en el que juegan dos y siempre gana Rafael Nadal’.



Llegó el momento de la entrega de trofeos, Usain Bolt salía a la Philippe Chatrier para entregarlos. Emotivos discursos de ambos tenistas, que se regalaron sinceros halagos, la amistad siempre ante todo. Himno de España, Nadal no podía evitar que las lágrimas anegasen sus ojos y los de media España y medio mundo, sus pucheros nos marcaban el camino y, por supuesto, su particular seña de identidad, su mordisquito a la Copa de los Mosqueteros.




Ahora cambiamos de superficie, Rafa por recomendación médica no estará sobre la hierba de Halle, pero le esperamos ansiosos en Wimbledon, la leyenda continúa… 




 ¡VAMOS RAFA!


by @lareinaDesparta




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